LA ENSEÑANZADE LA TECNOLOGIA DE LA INFORMACION EN LA FORMACIONDE LOS BIBLIOTECARIOS EN CHILE

Formation of Chilean Librarians in the Field of Information Technologies
 

Texia Iglesias-Maturana

Alejandro Burgos-Moya
Escuela de Bibliotecología
Universidad Tecnológica Metroplitana
Santiago, Chile

Keywords: Information Technology, Libraries, Library Education, Continuing Education, Information Pollution, Chile.

Abstract: This paper describes the work of library school and other training centers in Chile in the formation of students at an undergraduate level in the field of information technologies and the training of professional librarians in this area by means of continuing education programs.

1. INTRODUCCION

El nivel de información existente hoy en el mundo, en todas las áreas del conocimiento, es a todas luces imposible de manejar por los medios tradicionales utilizados en las bibliotecas, aún las consideradas modernas.

La información no controlada y desorganizada no es un recurso en la sociedad actual, más bien se convierte en un enemigo para el trabajador de información. Los científicos, abrumados con montanas de datos técnicos se quejan de la contaminación informacional ("information pollution") y hasta llegan a decir que toma menos tiempo realizar un experimento que descubrir si ya ha sido realizado o no.

La tecnología de la información pone orden en el caos de la contaminación informacional y, por lo tanto, le da valor a datos que de otra modo habrían sido inútiles (Naisbitt, 1982).

La actual tecnología de la información, desde los computadores a los video discos y la televi-sión por cable, no es, como algunos piensan, la impulsadora de la sociedad de la información. Esta ya estaba en camino a fines de la década del 50. La sofisticada tecnología actual no hace sino apresurar nuestro ingreso en la sociedad de la información que ya está aquí.

Por otra parte, la profesión bibliotecaria ha tenido cambios significativos en las do últimas décadas. Junto con estos cambios han surgido nuevas demandas a las instituciones educacionales formadoras de bibliotecarios y documentalistas para que preparen profesionales capacitados para enfrentar los problemas provocados por los acelerados cambios de la sociedad actual. Estos profesionales deben ser capaces de formular y poner en práctica soluciones para tales problemas, tomando decisiones basadas en una investigación, y un juicio objetivo acerca de su utilización.

En Chile existe acuerdo en que es necesario contar con profesionales conocedores de la tecno-logía de la información y con experiencia en su aplicación. Pensamos que estos profesionales son esenciales para idear, disenar, o continuar en al desarrollo de sistemas bibliotecarios y de informa-ción ya existentes, indispensables para sustentar el desarrollo cultural, científico, tecnológico, económico y social del país.

El objetivo de este trabajo es entregar una breve visión de la forma en que la Escuela de Biblio-tecología de la Universidad Tecnológica Metropolitana de Santiago de Chile, a través de su curricu-lum de pre-grado y su Programa de Educación Continuada, ha enfrentado la formación de los bibliotecarios en el área de la Tecnología de la Información.

2. ALGUNAS CONSIDERACIONES TEORICAS

La educación de los profesionales que trabajan con información, debe reconocer el rol que juega la tecnología en la generación, diseminación y control de ella. Esto significa que no es posible ignorar las innovaciones tecnológicas que indicen y a veces determinan el manejo de información, en los planes de estudio de los futuros bibliotecarios y documentalistas.

Hurd sugiere que en los curricula, en general, se sigue un modelo de cuatro etapas en la difu-sión de las innovaciones tecnológicas (Hurd, 1988):

Reconocimiento de la innovación por parte de un docente, en base a su experiencia personal, el que comienza su defusión en algún curso ad-hoc donde sólo se busca introducir los conceptos básicos, ya sea por medio de un expositor invitado o por él mismo.

El interés por la innovación se difunde y los empleadores manifiesten la necesidad de que los nuevos profesionales desarrollen determinadas habilidades; esto hace que la Escuela decida dictar un curso dedicado a la innovación, con profesores propios o contratados especialmente para ello.

Un docente do la Escuela, con un activo interés por la investigación en el área, asume la responsabilidad del curso; además, el tema empieza a ser materia de tesis.

Finalmente, la innovación queda totalmente incorporada a la educación profesional integrándose a varios cursos, y llegando a ser vista como un práctica normal y ya no mas como una actividad innovativa.

Claramente Hurd presenta un modelo reactivo a las innovaciones tecnológicas y dependiente de que la innovación sea practicada por los docentes. En pocas palabras, el curriculum evoluciona y la investigación revoluciona. Esto puede llevar a formar profesionales carentes de una habilidad específica relacionada con una innovación reciente.

Evelyn Daniel ofrece una visión más panorámica, describiendo tres modelos de cambio asocia-dos a los programas educacionales para bibliotecarios (Daniel, 1983):

El modelo incremental: un enfoque reactivo y defensivo (muy parecido al descrito por Hurd),

El modelo conceptual futurista: un enfoque más activo que puede resultar en una redefinciión radical del programa o en la creación de un nuevo programa.

El modelo orientado a las habilidades: un enfoque práctico que se traduce en la edición al curriculum de nuevos cursos de alta especialización, sin cambiar necesariamente el conjunto teórico o los esquemas conceptuales.

 
3. LA ENSEÑANZA DE LA BIBLIOTECOLOGIA EN CHILE

En Chile, la carrera de Bibliotecología tuvo sus orígenes en dos cursos ofrecidos por la Biblio-teca Central de la Universidad de Chile, en 1946 y 1947. Actuó como profesor invitado el senor Edward Heileger con la ayuda de la Fundación Rockefeller. La Escuela de Bibliotecología como tal partió en Abril de 1949, en la Biblioteca Central de la Universidad de Chile, con un programa de un ano de duración.

En 1959, diez anos más tarde, se establece oficialmente la Escuela de Ciencias Bibliotecarias dependiente de la Universidad de Chile, con un plan de estudios de dos anos. En 1969 adquiere el carácter de carrera universitaria y aumenta su programa a 3 anos y medio. A fines de los 70 tiene una duración de 4 anos.

En 1981, a raíz de una reestructuración en la Educación Superior chilena, la Escuela es trans-ferida desde la Universidad de Chile al recién creado Instituto Profesional de Santiago, perdiendo su rango de carrera universitaria. Sin embargo, la Escuela mantuvo su tradición académica universitaria y. lo que es más, logró avanzar y desarrollarse, modernizando su plan de estudios e entroduciendo profundos cambios curriculares.

En 1985 se pone en vigencia un Programa de cinco anos y se modifica el nombre de la carrera a Bibliotecología y Documentación. La última modificación importante en el Plan de Estudios se realizó en 1989.

Con fecha de 18 de Agosto de 1993, por Ley aprobada por el Congreso Nacional y promul-gada por el Presidente de la República, el Instituto Profesional de Santiago deja de existir para transformarse en la Universidad Tecnológica Metropolitana, volviendo la Escuela de Bibliotecología a formar parte de una Universidad.

Durante loa anos que la Escuela pertenenció a la Universidad de Chile, la carrera de impartió esporádicamente en algunas sedes de la Universidad en provincias. De ellas sólo se mantuvo la de Valparaíso, la que hoy pertenece a la Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación de Valparaíso.

4. LA ENSEÑANZA DE LA TECNOLOGIA DE LA INFORMACION

4.1. EN EL PREGRADO

La ensenanza de la Tecnología de la Información en la Escuela de Bibliotecología de la Univer-sidad Tecnológica Metropolitana, se ha incorporado en las dos últimas décadas siguiendo, de alguna manera, el modelo general descrito por Hurd. Las asignaturas han comenzado como ramos electivos u optativos y, luego de una cierta evolución, han sido incorporados como obligatorios en el curriculo.

Sin embargo, es necesario destacar que en los últimos doce anos, ha habido dos cambios globales importantes, que han modificado la estructura del plan de estudios y que han incorporado aspectos de la Tecnologia de la Información de una manera integral. Esto ha significado la integra-ción de los aspectos computacionales y de automatización a lo largo del curriculum, vale decir, que estos aspectos ya no son tratados como disciplinas separadas del curriculum profesional básico, sino que están considerados en la mayoría de las asignaturas de la especialidad.

La ensenanza de la Tecnología de la Información puede observarse a través de:
a) algunas asignaturas específicas (Introducción a la Computación, Tecnología de la Información, Automatización de Unidades de Información);

b) en asignaturas que incluyen módulos relacionados con la Tecnología (Catalogación, Funda-mentos del Análisis de Sistemas, Análisis y Recuperación de Información, Redes y Sistemas de Información, etc.);

c) en trabajos de investigación y Seminarios de Titulación que han seguido la línea de la tecno-logía de la información.

4.1.1 ASIGNATURAS ESPECIFICAS

4.1.1.1 Introducción a la Computación

Este curso, dictado en el segundo semestre del Primer Ano de la carrera, está centrado en la ensenanza de conceptos básicos de la computación. Se complementa con ejercicios en micro-computadores realizados en el Laboratorio do Computación de la Escuela de Bibliotecología.

4.1.1.2 Tecnología de la Información

Este curso comenzó a dictarse en 1988 en el segundo semestre del Cuarto Ano. En la parte teórica incluye 4 secciones principales: Aspectos introductorios, computaciones, telecomu-nicaciones, aplicaciones de la tecnología de la información. En su parte práctica, incluye laboratorios de computaciones, demonstraciones en el uso de redes, etc.

4.1.1.3 Automatización de Unidades de Información

Este curso se dicta en el primer semestre del Quinto Ano de la carrera. Se centra en diversas aplicaciones de la Tecnología a los procesos bibliotecarios, básicamente en grandes bibliotecas universitarias. Complementado con visitas.

4.1.2 ASIGNATURAS NO ESPECIFICAS, PERO RELACIONADAS CON LA TI
La gran mayoría de las asignaturas del Plan de Estudios, contemplan módulos relacionados con la tecnología de la información. En especial, cabe destacar los siguientes cursos:
Análisis y Recuperación de Información, que incluyen el diseno de bases de datos, y todos los aspectos de búsqueda en línea;

Catologación, donde se ven formatos de catalogación y control de autoridades, con énfasis en el formato MARC;

Fuentes de Información (por especialidades), incluyen gran cantidad de laboratorios para búsqueda en bases de datos en microcomputadores con MICROISIS. en CD Rom, etc.

4.1.3 TRABAJOS DE TITULACION
En el 9° semestre de la Carrera, los estudiantes de Bobliotecología y Documentación deben realizar un trabajo de investigación grupal (3 a 5 estudiantes), a cargo de un profesor guía, y que constituye su Seminario de Título. Naturalmente, los profesores guías han investigado o están investigando en las mismas temáticas. En los últimos anos han surgido líneas de investigación como las siguientes:

Gestión bibliotecaria apoyada computacionalmente

Multimedia

Inteligencia artificial

Software de recuperación de información

4.2 PROGRAMA DE EDUCACION CONTINUADA

Desde hace 15 anos, o más, la Escuela de Bibliotecología ha mantenido un Programa de Educación Continuada.

4.2.1 Cursos de Perfeccionamiento

Cursos básicos de computación

Software de recuperación de información;

- Microisis

- Text-trieve

- Hipertexto.

4.2.2 Programa de Post-Título

Desde 1992 la Escuela de Bibliotecología ofrece un Programa de Post-Título en Administra-ción y Gestión Bibliotecarias, con un sistema trimestral y 10 meses de duración. El Programa de Post-Título contempla una asignatura sobre "Tendencias computacionales en la gestión de información".
 
 

5. NUEVOS ENFOQUES DEL CURRICULUM

A medida que se hace más extenso el uso del computador para la solución de diversos tipos de problemas, y el precio de los computadores se hace accesible al público en general para el uso en la oficina, el hogar, o el laboratorio, es lógico esperar que el usuario final utilice su terminal para acceder a todo tipo de información, incluida la bibliográfica. (Faibisoff y Hurych, 1981).

A pesar de lo que algunos autores promostican, esto no significa que la necesidad de una biblioteca o de un bibliotecario disminuya a medida que nos acercamos al siglo 21. En realidad, este desarrollo puede llevarnos a la expansión de los servicios centralizados de búsquedas en la biblioteca es el componente más importante. Pero, por otra parte, esto también significa que los disenadores crearán sistemas cada vez más adaptables a usuarios sin ninguna experiencia.

Sin embargo, aunque los sistemas de información automatizados fueron creados inicialmente para el beneficio del usuario final, el acceso a este tipo de información ha visto dificultada por el diseno de los sistemas en-línea, por la multiplicadad de sistemas de recuperación en línea disponi-bles, por las variaciones en la recuperación de información en cada base de datos en particular, y por la proliferación de estas bases de datos.

Aunque no hay nada misterioso en relación a la búsqueda, en la realidad surgen algunos problemas. Uno puede encontrar gran cantidad de diferencias al usar los lenguajes de comando exigidos por los diversos sistemas, los protocolos de entrada y salida (logon and logoff protocols), la gramática de los comandos, las convenciones para definir funciones y procedimientos, la manipulación de la búsqueda, etc.

Por otra parte, muchos usuarios comienzan a sentirse abrumados por la riqueza y variedad de recursos a su alcance, pero también por el hecho de que muchos de estos servicios están dispersos y duplicados. Como resultado surge una necesidad: el consijo y asistencia de expertos para hacer un uso efectivo de estas fuentes y servicios, lo cual significa un nuevo desafío para el bibliotecario (Malinconico, 1992).

Lo expuesto nos lleva a la necesidad de enfrentar dos situaciones que deben ser contempladas en los actuales curricula de los profesionales de información:
a) buenos cursos de Educación de Usuarios, donde se ensene al bibliotecario o documentalista, a ensenar a los usuarios finales el mejor manejo de los sofisticados sistemas modernos;

b) cursos que conviertan al profesional de información en auténticos Consultores de Información.

Estos dos aspectos, especialmente el primero, están considerados en el curriculum de la Escuela de Bibliotecología de la Universidad Tecnológica Metropolitana, pero creemos que deben fortalecerse mucho más, para cumplir con las exigencias profesionales y laborales que se nos presentan.
 
 

REFERENCES

Daniel, Evelyn, "Professional Competencies - Technology and the Librarian," in 1983 Clinic on Library Applications of Data Processing. Urbana - Champaign, IL: University of Illinois, Graduate School of Library and Information Science, 1983.

Faibisoff, Sylvia G. and Hurich, Jitka, "Is There a Future for the End User in Online Bibliographic Searching?" Special Libraries, October 1981, pp. 347-355..

Hurd, Julie M., "Technology: an Agent for Change in Education for Information Science," Journal of the ASIS, 39 (5): 323-326, (September 1988).

Malinconico, Michael, "Information's Brave New World," Library Journal, 117 (8): 36-40, (May 1, 1992).

Naisbitt, John. Megatrends: Ten new Directions transforming Our Lives. New York: Warner Books, 1982.

Van Brakel, Pieter, "Teaching Information Technology: A Chalenging Task," The Electronic Library, 9 (3): 131-133 (1991).